martes, 28 de mayo de 2013

"Bésame, no importa que me desarmes" 28/05/13 4:23 Pm.

Te adoro mujer:  Por que me visitas el alma con una mirada, y cuando lo haces, me gustaría ser esa brisa que revuelve tu pelo, se estrella en tu boca y se cuela por cada rendija de tu ropa y tu piel.

Dicen que un verdadero poeta sabe cuándo soltar la pluma y dejar de escribir, para tomar el cuerpo de su musa y empezar a vivir. 

Y es que no solo tus piernas y tu cuello, sino, todita tu, eres un camino que me invita a recorrerte con la mirada, las manos y los labios; sin embargo, para ser merecedor de desnudar tu cuerpo, antes permíteme desnudar tu mente, por que solamente escuchando reír a una mujer se le puede adivinar el color de su alma.

Aunque no niego me duelen los bordes de la boca de tanto que los muerdo cuando te veo pasar, te deseo y pienso, toda vez que el tacto tiene mejor memoria que la vista.

En parte creo que odio a la gente que es demasiado buena, justo como tú, porque pone en evidencia mi perversidad, ya que cuando la mirada ha dicho que sí, la boca no pide permiso, y para hacer esto posible quiero volverme ráfaga de luz en ti, una vez y otra vez, hasta que desgastemos la piel de tanto que la usamos.

¿Qué más da, que tu boca te traicione diciendo mi nombre?, si se traiciona más al corazón por no darle lo que pide. Y precisamente mi desastre natural favorito es cuando se te desborda mi nombre estando tan juntitos, TU, mi pasión desenfrenada.

Me atrevo a declararte que puedo amar tu esencia sin importar el peso de tu carne, las cenizas en tu pelo o el número de hojas escritas y arrugadas, por que de ser necesario me convertiría en lágrima por el fin de acabar en tu boca.

Te has convertido en esa parte que no me mantiene quieto, con tu perfume como una de mis sombras y si la vida tiene algo de cierta, la mayor e irrompible de todas las nostalgias, es la esclavitud a un olor.

Quiero que hagamos el amor o la guerra, puesto que contigo no me importa morir o matar y lo mejor de estarte escribiendo, es que no me tiembla la voz.

Ignoro donde te encuentres ahorita corazón, pero Yo, ya me encuentro a la mitad del camino recorrido de tu mano y tu no sabes, porque nunca te lo he dicho, cuántas veces he imaginado esa sensación de tomarte del talle y acercarte poco a poco a mi labios. 

Y por todas las veces que te he pensado en esta y diversas maneras, te digo, me debes más de tres vidas, amor.

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