Para mí tus ojos, fueron todos esos libros en que deambulaba imaginando historias conmigo de protagonista y es que realmente no tuvimos que decirnos mucho, el destino ya nos había escrito antes de encontrarnos.
Me gusta pensar que somos todas esas pasiones que esconde el mundo cuando nos mordemos los labios, y ya que hablamos de pasiones, siempre encuentro inevitable imaginarme cada una de ellas sin que este tu cuello y mi boca de por medio; sin embargo, pies para qué los quiero, si tuviera tus besos en el cuello pa' volar.
Yo no sé de obsesiones, caprichos, seducciones o amores, solo sé que me gustas en todas las formas, mujer, y mira que he visto la oscuridad de tu alma, pero estoy mas que listo para la desnudez de tu corazón y al final, quiero me reveles tu delicado vestido de piel.
Definitivamente me enamore de la mujer que me hace robarle mil sonrisas antes del primer beso, aunque confieso, jamas he dejado de buscar laberintos en sus ojos bonitos, porque se, hay amores que arden mejor en la obscuridad.
Hoy por hoy, a tu lado descubrí que tengo labios gitanos, que gustan de leerte el destino en cada palmo de tu piel; entendí que aquí el tiempo es otra cosa, es el suspiro entre dos parpadeos. Aunque tal vez si el reloj tuviera más números y el día más horas, te extrañaría también todo eso al separarte en noches, mientras el sueño rem abre paso a ser nuestro lazo de unión.
¿Cómo no amarte? Si tienes el alma más cálida del mundo, y a veces eliges guardarme en ella; me robas sonrisas que ni yo sabía que tenía, alborotas mis silencios con tu voz y tienes la sonrisa más besable del mundo.
Yo amo sin tiempo ni espacio. Por eso no obedezco a la distancia y a ti te encuentro en cualquier canción, el cielo o la brisa del viento.
Tengo ganas de abrazarte como se hacen las primeras veces; impaciente, tierno, cerrando fuerte los ojos para que no se nos escape el alma.
Y es tanto lo que me llevas al vuelo, que ya me acomodé en las nubes, sin embargo, al acabar el día; entro a mi cuarto, miro el espejo y me repito soy un tonto un mil veces; después de todas estas letras en hojas y hojas; supe estoy ahogado en la enciclopedia que explica y describe letra por letra, a detalle, nuestra vida juntos.
Irónicamente ella no sabe que me gusta, pero yo sé lo mucho que quiero gustarle, ya que traigo este colibrí encerrado en el pecho que se vuelve loco cada vez que le pienso.
Supe que el amor y la guerra eran lo mismo cuando caí en combate.
A ti te escribo más de lo que te hablo; creo que todo se dice mejor cuando se pone el corazón en lo escrito, pienso que plasmo de pasiones porque al amor prefiero sentirlo.
Cuando no te toco, tengo los mejores versos del mundo, pero cuando te toco, tú dejas huella con las mejores poesías en mi alma.
Piensas tengo partido el corazón y puede que así sea, pero intactas están mis ganas de amar.
Soy de los que quiere hasta cuando ya no se puede y después de eso, todavía quiere más. Mi secreto para ello, es que hay que aprender a besar a una mujer donde inicia su locura y empezar a amarla donde termina su obscuridad.
¡TÚ!, eres el mejor pretexto para llegar tarde a todo en mi vida, tratando de que algún día sea yo el que te de un buen beso, que es el que siempre sabe a primer beso.
Y si es que tú me extrañas aunque sea un poquito, yo te extraño dos latidos y medio más; por que soy gracias a ti, setenta por ciento agua y treinta por ciento barquitos de papel...
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