lunes, 20 de agosto de 2012

“Labios Bonitos” 17/08/12 3:15 Pm.



He estado buscando un respiro de vida, un pequeño toque de ella. El sueño que me rodea con tus ojos tan agudos me ha robado todo pensamiento. Definitivamente estoy en la quietud, sabiendo que pierdo la cabeza sin entender las pequeñas cosas que me rondan, resquebrajando cada momento de fortaleza y abriendo paso a la debilidad de que es lo que sucede, del ¿Por qué este gesto amable con pensar en tus labios?

Me conquista la idea de indagar los secretos que se enmascaran tras tu sonrisa de mujer, buscar un suspiro colarse entre tu deletreo por la palabra amor.

Eres todos y cada uno de los reflejos; encantado tomaría todos los lugares para sentarme a que me regales tu risa, tus miradas, cada una de tus muecas, tu tiempo, tus tonterías, tus deseos; Dejándome estar contigo y ser parte de ti.

El tiempo me enseña cómo ir en las estrellas, surcando el obscuro cielo, perdiéndome en cada tintineo, mezclando mis manos con el viento, haciendo guardia en tu ventana y a media noche haciendo que respires de mí. Pecado entre pecado realizado mientras las nubes son nuestras aliadas para recubrir cada salto y suavizando el golpe de nuestros deseos.

Cuando pienso en todo esto se me lengua la traba y me veo aquí pensando en que decir, para tener el calor de tu mano en mi pecho acompañada de esa sensación que todo siempre va a estar bien, percibiendo tu cabello cosquillearme mientras reconfortas tu cabeza mas y mas en mi hombro.

Mi labios bonitos, abrázame, consiente a mi par un segundo con los tuyos, dame esa sensación de muerte chiquita que deja escapar en respiros entre cortados el alma misma. Hazme bendito en acto de bondad por la vida misma al tener mis sensaciones revoloteándose, disparadas de la realidad. Que sea pureza tal manantial y es que me apasionan tanto tus labios al extremo de sangrar un poco los míos por el antojo de averiguar el aperitivo que tiene tu lengua.

Cada día que pasa, con cada noche, mi deseo es acrescente por tus labios que me incitan hacerlos míos, por darles un mordisco suave entre beso y beso; una caricia con mi aliento para sanarlos de cualquier herida provocada por el desenfreno. Es que tu boca es ganar una batalla de la mirada que se ha encarnado en la mía, es como un tejido atrevido que se llena de aventura, que me baña en su magia y no hay cosa que haya conspirado tanto en mi contra que solo me tiene atravesado, no hago más cosa que verla por que se no existe otra igual. 

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