He estado buscando un respiro de vida, un pequeño
toque de ella. El sueño que me rodea con tus ojos tan agudos me ha robado todo
pensamiento. Definitivamente estoy en la quietud, sabiendo que pierdo la cabeza
sin entender las pequeñas cosas que me rondan, resquebrajando cada momento de
fortaleza y abriendo paso a la debilidad de que es lo que sucede, del ¿Por qué
este gesto amable con pensar en tus labios?
Me conquista la idea de indagar los secretos que
se enmascaran tras tu sonrisa de mujer, buscar un suspiro colarse entre tu
deletreo por la palabra amor.
Eres todos y cada uno de los reflejos;
encantado tomaría todos los lugares para sentarme a que me regales tu risa, tus
miradas, cada una de tus muecas, tu tiempo, tus tonterías, tus deseos; Dejándome
estar contigo y ser parte de ti.
El tiempo me enseña cómo ir en las estrellas, surcando
el obscuro cielo, perdiéndome en cada tintineo, mezclando mis manos con el
viento, haciendo guardia en tu ventana y a media noche haciendo que respires de
mí. Pecado entre pecado realizado mientras las nubes son nuestras aliadas para
recubrir cada salto y suavizando el golpe de nuestros deseos.
Cuando pienso en todo esto se me lengua la
traba y me veo aquí pensando en que decir, para tener el calor de tu mano en mi
pecho acompañada de esa sensación que todo siempre va a estar bien, percibiendo
tu cabello cosquillearme mientras reconfortas tu cabeza mas y mas en mi hombro.
Mi labios bonitos, abrázame, consiente a mi par
un segundo con los tuyos, dame esa sensación de muerte chiquita que deja
escapar en respiros entre cortados el alma misma. Hazme bendito en acto de
bondad por la vida misma al tener mis sensaciones revoloteándose, disparadas de
la realidad. Que sea pureza tal manantial y es que me apasionan tanto tus
labios al extremo de sangrar un poco los míos por el antojo de averiguar el aperitivo
que tiene tu lengua.
Cada día que pasa, con cada noche,
mi deseo es acrescente por tus labios que me incitan hacerlos míos, por darles
un mordisco suave entre beso y beso; una caricia con mi aliento para sanarlos
de cualquier herida provocada por el desenfreno. Es que tu boca es ganar una
batalla de la mirada que se ha encarnado en la mía, es como un tejido atrevido
que se llena de aventura, que me baña en su magia y no hay cosa que haya
conspirado tanto en mi contra que solo me tiene atravesado, no hago más cosa
que verla por que se no existe otra igual.
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