Cree entonces en la
mejor de las pruebas!! En lo innegable e irrefutable. En mis actos, actos que
habrán de ser forjados con mis manos, manos que recorren tu cuello partiendo de
la clavícula, deteniéndose en tu cabello para descubrir tu oído, extinguiendo
dicho movimiento con tus labios y los míos fusionándose en el afecto que nos
tenemos.
Acción de cada día
que se acompaña con una sorpresa de amor en cada ocasión. Actuar de este hombre
realmente enamorado, hombre que le entrega todo por una sonrisa pintada en tu
rostro. Por desgastar la composición de mi mente en una nota diferente que
incursione en la música que tu corazón produce al cruzar miradas de nuestras
almas salirse de estos cuerpos y perderse en los cielos que adjudican nuestra
tierra. Tierra que desata las raíces que se echaran de noches a luz de luna y
vela desfogando el sabor de tu piel en mis sentidos y tus sentidos en
descontrol por el sabor de la mía.
Conoce la nobleza
pura de este arrodillado sirviente enriquecido, fiel por tus pequeños lindos
gestos al refunfuñar pidiendo reconfortarte en mi pecho con mis brazos
protegiéndote. Mismos que se sienten en paz sabiendo que viven otro día para
ser mi antebrazo el soporte de tu espalda y mi mano la que escolta tu hombro
desnudo, divirtiéndose jugar con delicadeza tu cabello en cada momento oportuno
de receso.
Es tan sencillo dar
solvencia a mis molestias y problemas con la sensación del rastro interminables
besos marcados en mi cuerpo, mente y sueño.
Princesa mía que no
terminas nunca de poner a este caballero en guarda amorosa de tu reino cálido y
a bien regente de estos sentimientos.
Comandas mis
motivos, mis anhelos, mis suspiros, cada sueño, cada lágrima, preocupación,
desvela, letra y oración a mi dios por ser la eterna mujer de mi llama interna
que calcina a cualquiera por el amor que te tengo, mismo a bien fungir de trono
para tus deseos y la gratitud a la vida más llena de humildad e inmutable postra
miento de vehemente honra.
Eres mi fe de
hierro en alabanza, mi sendero que tomo como destino, el sol de mis días, la
estrella con la que sueño en noche y la luna que imploro el suplicio de ser
favorecido con su manto.
Creación divina que
te doy todo sin motivo y no permito con lo que sea necesario para que seas
arrancada de mi lado.
Musa, diosa, mujer,
mito, realidad o mera fantasía. No sé que seas porque eres tan increíble como polifacética.
Pero mi ser y no ser lo tienes hasta tu final desde el día en que flaqueaste
embistiendo mi razón con este golpe desmedido de alegría en tus sinceros ojos
hasta que mi motor en el alma se separe de este pedazo de tierra para ser parte
del ángel que te cuida...
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