Me indico una vez un viejo que no nací para este tipo de vida, sin embargo mi juventud y estúpida necedad me llevo a nadar en contracorriente.
Aveces tuve victorias, mismas que al final de la guerra no me supieron más que a metal salado por lágrimas de tristeza.
Y aveces lanzando maldiciones a los cielos en cualquier hora con golpes de amargos recuerdos, tenía una reserva para ponerme en marcha más adelante tratando de prever daños futuros con errores presentes.
Rápido aprendí que esta senda estaba atascada de espinas, esas pequeñas infelices que se aferraban a tu piel cual sanguijuela a la sangre, ávidas de drenarte, poniéndote de rodillas hasta decir basta.
A cambio de malos tragos de ácido en momentos, pensé que con perseverancia habría festines de dulces manjares y jugosas glorias.
Ningún pensamiento fue más estúpido que ese, seguro estuve en tiempos posteriores.
Obviamente recibí malas jugadas del destino, haciéndome recordar las palabras de aquel viejo cabron que me marco.
Sin anhelos de seguir me tire creyente de la maldición que desde cuna me asechaba; decidido a cargar con ella, lo que mi vida durara.
Estuve tres años de malas miradas y repudios lanzados de mi persona al resto de los "felices" que se pasearon ante mis ojos atiborrados con lo que a mi parecer eran idioteces.
Queriendo buscar una mejor manera de hacer menos pesada estas décadas venideras, me dispuse a mi encierro, un bloqueo mental que me exiliara de todo bien sentimiento para agotar mis ganas de amar.
Un día, cautivo de mis demonios, se postró al que yo bendije como ángel, creación de un dios bondadoso de este hijo mal apreciado.
Entonces, sin más preámbulo, volé entre nubes, impulsado entre ilusiones; sin embargo, sólo eso era y cegado por inverosímiles juegos de mi mente, me caí entre la real composición de agua fría que es una puta nube.
Ni modo, me dije, entre noche y preguntando a la luna ¿que pedo? por qué me toca esta fuerte patada en los huevos cuando me veo pleno.
Olvidas tu maldición y esa carga que te ha de definir; me imagine contesto esa cosa que en cuentos de niños dicen esta hecha de queso. (quiero pensar que el pendejete que inventó eso, era realmente un tragón compulsivo).
Sólo de nuevo y peor mal humorado, me encontré rapidito entre libros, buscando respuestas.
Pues con la filosofía me encontré!!, refugio a una mente poco comprendida y con términos que sabía algún autor ya los tenía escrito para aquello que no sabía como denominar.
Al fin algo a lo cual aferrarme y que bajo ningún precepto me decepcionaría como aquel ser de carne y hueso, con perfume de titulo "emoción".
Sólo que al paso, entre tintas y tintas, me tope con la misma pared.
Al parecer no importa tu origen, tu creencia, tu extracto social, grado intelectual o mundo que pertenezcas; esa aseveración aparece en cada trasfondo de cada actuar.
Palabra..."amor"; ese chingado conjunto de vocales y consonantes que revuelve estómagos para bien y para mal.
Entonces me dice el destino, que siempre "si" hay que acabar con alguien, por que en pareja vinimos y en pareja nos vamos, valiéndole madre todo lo que me paso.
Recio le dio el jalón de orejas a este muchacho mal criado que llevo dentro.
Ok, estaba seriamente confundido, ¿que onda vida? ¿me vas a joder así de simple?
Ya ni pensar quiero en amores dios, no seas así, hazme menos miserable (le pedí esa noche contra mi almohada).
Odio ser tomado del pelo, por ese ser supremo, que gracias a tanta lectura y a ciertas experiencias, ya no se si exista.
Sólo quedaba ese silencio incómodo entre mi habitación y yo, dando pauta a captar cualquier sonido que por muy ligero que sea, lo percibes.
Inicie una nueva especie de apertura en viejas heridas (por así llamarlo).
Esperanzado a lograr algo más productivo y palpable; bien aventurado estuve sentado esperando haber que pasaba.
Si llegaron propuestas a mi vida, pero con tal de no salir lastimado de nuevo, me propuse escoger mejor a la que había de guardárse en este corazón, haciendo de esas propuestas, pedazos de papel en mi bote de basura al no cumplimentar expectativas.
Tantas hojas y hojas volar en mi oficina mental se vieron desechadas, por que este reclutador de recursos humanos, canijito me salió.
Otro tanto cargamento de papel a los desperdicios se fue, pero...
Y llego!! de manera espontánea...
Entro por esa puerta, ocultándose del sol, tal vez para que no se viera su brillo y ese florecer, igual un secreto ocultaba, pero ¿que me importo?
Nada! que a estos ojos se le perdieron con tan sólo observar su caminar.
Allá, al fondo fui a dar, de esa aula para poder visualizar mejor su campo de movimiento.
Ma...s bien su nombre no puedo ni pronunciar ahora.
Otra ocasión para renacer en cálidas aguas encontré; pero..asustado estaba, pensé seis horas, que duró ese día "relativamente" cerca de ella, para hacer movimiento alguno.
Recorrí todos los escenarios posibles, siendo supuesto estratega para no regarla y terminar como estúpido frente a ti.
Abarque planes y palabras adecuadas (según yo), donde seguro estaba del teatro que iba a montar para lograr un "si".
Donde al final, al caminar tras su paso apresurado con teléfono en mano, alcance su hombro tocar preguntando (con mi cara de mejor pendejo), disculpa ¿podría invitarte a salir?
Omm, apretando lo labios, dudosa exclamo al unísono de esa sonrisa apenada "Si".
Ni dios creería que fuera así, por que honestamente esperaba un bateada de béisbolista profesional.
Olvide más razón y sólo teléfono le pedí, después de ese "gracias por aceptar" que con broncas pude articular.
Mañana siguiente, amanecí interrogándome ¿si soñé o que paso?, revise mi teléfono y woow su nombre existía en mi agenda numérica.
Estuve desde ese momento planeando la cita adecuada.
Quien diría, esa semana de espera, fui arduo al gimnasio esperando mejorar físicamente, por que según esto "el amor no es el cuerpo, pero bien que ayuda" (de menos en la primera cita), total, me prepare hasta intelectualmente a sabiendas que es una persona inteligente.
Un chasco me lleve cuando ese lunes, diecinueve de mayo, un "hola, hola" en mi whatsapp apareció.
Inquieto como niño, corrí a contestar, donde a pocas palabras y sin mayores explicaciones, sigilosamente me comencé a enamorar.
Eran días maravillosos, donde las mañanas se convirtieron en gratos saludos y deseos de buen tiempo laboral, hasta las noches con ricos sueños, atravesando por tardes de pequeñas letras de cariño mutuas.
Bestiales y agradables se tornaron sentimientos en mi ser.
Raro me halle al acoplamiento tan bien jugado de las partes en nuestro juicio de traviesos niños amantes.
Entonado a seguir con todo y contra todo para preservar esta dulzura, me entregue a manos llenas.
Sin importar o cuando menos recordar mis firmes palabras de jamás volverle a entrar al motor del corazón (el amor).
Tiempo nos faltaba en ese paréntesis que hubo antes de nuestra proclamada cita.
En ascuas confieso estaba, por verte y darme contestación a las preguntas del por que me sentía atado a ti, sin haber salido ni una sola vez.
Loco, idiota, estúpido, iluso, acelerado, inconsciente y miles de calificativos puedes encontrar para mis actos, actos que pudieran estar apresurados ante cualquier ojo.
Orquídeas, rosas, claveles, tulipanes, herberas, cartas, cenas, piezas de piano, reuniones y un sin fin de detalles mas pensé para conquistarte en nuestras próximas y duraderas citas en las que ya nos hacia.
Pues y llego el primer día de verte después de nuestra semana atiborrada de mensajes que hablaban de ganas infinitas por vernos.
Iniciando la mañana con poema, que del teléfono leíste, pasando las líneas con nervios delatados en tus dedos.
Después de leer, un "estuvo hermoso,gracias" recibí de ti satisfactorio al ver que mi obra te gusto.
Omito la vergonzosa escena que nos enmudeció con el "¿y luego que va?", jaja nos recuerdo y curiosidad siento de volver a esos momentos.
En tu café de esa mañana alcancé a percatar que dos de azúcar y dos de crema te gusta combinar, para unas 5 o 6 vueltas acabar, tapar y comenzar a tomar.
Ninguna cosa parecía ir mal, tu soltera, yo soltero, tu me gustas, yo te gusto.
Curiosamente en primer receso descubrí más cosas, tu adicción a fumar, tu bebida de cacao en mano, tu sonrisa que me cautivo y esa torpeza de mi parte temiendo no incomodarte con mis miradas bien clavadas en ti.
Al primer suspiro me delate cuando yo en cuclillas y tu sentada en banca de concreto, me tope con otras fascinaciones de ti que había anotar en mis notas mentales.
Recuerdo perfectamente nuestro primer entrelazar de manos y sobre todo lo cerquita que te tuve en aquellos escalones a un costado del salón, con los estúpidos cráneos de esta nueva carrera "ciencias de la salud"(ja!!).
Estremezco mi piel sólo de pensar en toda sensación de primerizos contactos de jóvenes ansiosos por descubrirse.
Cada quien a su peculiaridad se sonrojó y pensó si era correcto o no.
Inmediatamente nuestro sentido del deber nos llamo primero que al amor y pues a la clase no quedo más que retomarla.
Días volvieron a pasar antes de nuestra real cita llegar, mensajes y más mensajes semanales en nuestros celulares aterrizaron.
Amenazando con pasar momentos espectaculares, uno a un lado del otro.
Miércoles era y ya estaba comiéndome las uñas de ansias, ¿qué me pondré? ¿dónde te llevare? ¿le pregunto que le gusta o me veré muy baboso haciéndolo como pretendiente?
Estas y más preguntas de tontuelo primerizo formule, razone y solté en alguno que otro whatsapp, a manera discreta para no ser tan obvio en mi inseguro proceder.
No puede salir algo mal; me dije para el viernes en mi supuesto plan asegurado.
Total que pues la noche cayo, doce, una, dos, cuatro y apenas concilie el sueño de nervios por ese glorioso día.
Entonces al ver mi reloj, las once!! puta madre que tarde es!!; pensé rápido, me levanté, bañe, medio desayune y a preparar mis cosas para irme en un rato.
Te dirás, estas loco Gustavo, si nos citamos a las dos y después te llame para las dos y media, toda vez que de la papelería cosas me fui a atender.
Estoy de acuerdo con tu pensar mi niña chula, pero soy peor que una señorita, ya deberías saber.
En todos y cada uno de los detalles me fijo estén bien, para hacerte vibrar.
X, chaparrita hermosa, no voy a cambiar y así en dios espero me quieras, siendo un neurótico para que todo salga a la perfección.
Tal vez exagere, en apresurarme al tiempo, pero dada la hora de salir de casa, con mi sonrisota en cara me encamine.
Radio y más radio jugaba en el trayecto, cambiando de canción a canción, haber cual me quedaba en ese momento de dicha.
Al ver los metros de la avenida zaragoza pasar, el veinte me surgió que no sabía en cual me debía salir.
Ñjdusbsb, me maldije diciéndome ¿por qué chingaos no me prepare en ver el jodido mapa? ay Gustavo, piensa piensa!!
Oh pues que buey!! Cordero!! mi buen amigo que conoce las líneas del metro mejor que a su señora madre.
Después de su breve instrucción telefónica, por suerte alcancé a salir adecuadamente y con calle cinco me halle, tomándola con un ligero derrape, por que un estúpido camión no me dejaba orillarme más.
Inclusive la madre le menté, pero ya!! pff respire hondo y como me iba a enojar si camino directo ya llevaba a la casa de mi creadora de suspiros.
Mayra, busque entre mis contactos, después de que me perdí en el paradero de tepalcates.
Estoy aquí, le dije cuando me contestaste.
Unos minutos más dame por favor, ya bajo, es que tarde se me hizo; me respondiste.
No importa aquí espero, je, que feliz estaba, volteando a los lados por que la gente me veía extraño, o tal vez demasiado contento y se preguntaban ¿por que se siente tan afortunado aquel chico?
Al fin, unos pasos apresurados bajo las puertas vi pasar, acto seguido las llaves sonaron entrando y girando en la chapa.
Como estas!! nos preguntamos emocionados y caray que que divina estabas para mi, cielo querido.
Olas repletas de sensaciones me golpearon, ya que pensé "ahora si, viene lo bueno".
Sin saber, sin sentir, sin pensar... el camino se me hizo corto dirección a nuestro destino de alimento.
Al estacionarme, corriendo me lance para la puerta abrirte, pero el estúpido valet parking me gano.
¿Sabes que es la achicalada? te cuestione.
Ignoro que sea, respondiste.
Entonces pedí un taquito y al traerlo te dije que lo probarás haber que tal te caía.
Ningún mal gesto le hiciste, ello me agrado, por que note una mujer entrona a la comida eras, jejeje.
Terminamos de comer, a medio plato dejaste tu pozolito verde.
En fin, salimos del lugar, tu cigarro a buscar fuiste; verte cruzar la calle me agrado (no por que viera tu trasero), más bien fue por que..ok si fue esa la razón jaja, ríete!! que desde estoy a tu lado, la vida me es divina =3.
Sigamos el relato pues.
Llegaste con tabaco prendido en mano; el auto tardo en aparecer, en tanto aproveche para ponerte frente a mi y abrazarte.
Oí mis mariposas revolotear, el olor de tu cuello, la textura de tu piel...
Mira que si no estaba en el cielo en ese momento, no se dónde más.
Igual morí de ternura en ese momento y aún no lo se.
Salimos a viaducto nuevamente, buscando rumbo por el postre; "tango café" era el destino fijado por ti.
Mira que sorpresa nos llevamos cuando recorrimos media condesa y resulto que ya no existía el lugar.
Otra vez agarramos rumbo y en roxy fuimos a dar, particular nevería, tan vieja como la misma colonia.
Queso, fresa, chocolate, uva, amareto, menta y entre miles de sabores no me podía decidir; gusto de casi todos los helados y a ti no te costo tomarte la decisión por uno de tamarindo.
Una vez sentados en la mesita de calle, nuestros sentimientos comenzaron aflorar un poco más, tu ligera historia por la cual te declarabas hermética al amor
Entonces comprendí, que me tope con alguien tan similar a mi, dispuesta a no herirse tan fácilmente.
Y me aferre un poco más a ti, mi niña bonita que de malos pasos en tu ex-pareja también viviste, comprendo a tu corazón y sanarlo junto con el mío deseo.
O?, ahogado me pase en la mente, reflexionando sobre cual sería la mejor manera para abrirme un huequito en ti.
Sólo me auto respondí, "se cariñoso" entrégate y que pase lo que haya que pasar.
Incompleto ya no me sentí a partir de allí.
Entonces a nuestro vicio nos vimos atraídos, ese "café del sur", nos vio llegar y con el tu paladar trate de saciar.
Sin embargo mi café se te antojo y cambiamos de pensar, tomaste mi irlandés y yo tu frappe.
Al calor de la plática se acabo todo y decidimos un paseo dar, cruzamos el pequeño parque, directo en busca de alguna tienda para tu otro vicio buscar.
Sentados o más bien, tu sentada en la cajuela de mi auto, yo de pie, acariciando tus pantorrillas y a ratitos abrazándote el torso.
Imagino en este momento cuando te alce por sorpresa para subirte sin tu permiso, no se sí te molesto, pero lo hice.
Cada momento de ese día fue más que grato en mi vida, gracias te reitero.
Olvide decirte pero en parte de esa caminata a encontrar tus cigarros dos cosas aprendí de ti.
No cabe duda cabrona eres, dueña de convicciones estrictas, al regresar cruzamos corriendo de la calle al parque y una camioneta medio se enfrenó para darnos tiempo, a lo cual dijiste "yo no me hubiera frenado, en las esquinas se cruza"; jajaja me reí y me dije que loquita estas (a manera cariñosa te lo digo).
Vaya mi sorpresa fue mayor al relatarme tu historia del sujeto que de mala fe atropello al pobre can, y tu envuelta en coraje arremetiste contra el sujeto en mentadas de madre; allí pensé ¿dónde estuviste toda mi vida?
Indagar en ti quiero seguir; palabras que no me podía dejar de repetir una y otra vez.
En fin, acabamos dando vueltas por una parte de la ciudad, buscando donde fulminar el día.
Raro fue que terminamos buscando el dichoso "wings army" en plaza central, recorriendo de la mano el lugar y sin éxito alguno decidimos mejor partir a casa.
Tontos!! fue nuestro mutuo expresar al casi salir del estacionamiento y divisar el lugar en la altura de la plaza, jajaja reímos de nuestro descuido.
En aquel sitio, una cerveza bebimos, note no te agrado del todo la tuya, igual estoy en un error, pero la bebiste.
Tome un par de fotos juntos, algo más que significativo para mi de nuestro encuentro, por que me dice:
Existe!! esa mujer, no fue alucinación y míranos, que felices nos vemos.
En mi muro posteriormente las subí, titulando "mi medio café", ¿por qué? todos piensan en su media naranja, yo pienso en que tu eres esa otra mitad de mi tácita de café, placebo que nos une al ser adicción compartida.
Noche nos agarro y a tu casa llegamos, en la puerta a tu hermana con novio pescamos y a ambos me presentaste, agradables personas.
Mi abrazo y el tuyo se unieron fuerte para decirnos adiós en aquel día y esperar otra semana más para volvernos a tocar.
Inicie la semana maravillado, impaciente por el siguiente fin de semana.
No evite flores comprarte para el viernes que sorpresivamente nos vimos, planee mil formas de dejártelas y bueno, termine pidiéndote las llaves de tu carro.
Ocurrió finalmente, un rico beso tuyo me sello la garganta posteriormente a que vieras tu regalo.
Vaya que no encuentro aún las palabras exactas para describir mi sensación tan..tan..no se maravillosa.
Inconsciente esa noche toque mis labios recordando tu beso, pensando en la textura de ti.
Al día siguiente, mis amigos conociste.
Tarde llegamos y pena aún siento contigo por perderte cuando se que odias eso, de nuevo, lo siento.
En mi parecer la pasamos agradable, a ellos les caíste súper bien y a la fecha me preguntan como van las cosas contigo.
La mujer de mi amigo y mi amigo me notan bastante contento y no sólo ellos, me atrevo a decir que ahora soy un hombre mejor recordado por tu compañía, que por mi soledad.
Oí alguna vez que el ser humano vive más tiempo cuando esta en pareja; creo que contigo podría llegar a ser inmortal.
Raro fue que ese día todo termino rápido por que tu y la otra chica tenían compromisos respectivos; coincidencias de la vida.
Una cuestión que guardo con tanto apreció de aquel sábado, fue tu llamada nocturna, veía en mi tv la película "oz el poderoso".
El timbre de mi celular me alerto y vaya que me comencé a pasmar, quedar sin habla y confieso mis ojos se mojaron de dicha.
Gracias, gracias; no podía dejar de repetirte ante bellas palabras que me acababas de dar.
Oí tantas voces al principio y juro poco a poco sólo éramos tu y yo.
Y vaya que mi corazón se acelera de nuevo cuando te escuche decir: "estoy enamorada".
Vaya que esa noche no pude evitar tener la sonrisa del guasón jajaja.
Incansables sueños tuve con tu nombre, Mayra te quiero, te quiero mucho.
Vuelos y vuelos surcando cielo, creando letras y más letras; algo que no he podido dejar de hacer, y me alegro seas mi musa.
Al cabo de allí, días gloriosos sentí.
Magia en cada día, en cada noche, cada cosa de algún modo tenía tu esencia, tu nombre, tu perfume, tu sonrisa, tu toda entera.
Observaba las nubes y tu rostro tenían, observe las estrellas y el brillo de tus ojos me hacían, escuche el viento detenidamente y tu perfume arrastraba.
Sentí por momentos un lazo más que irrompible entre este par de almas, que poco a poco pedía implorando a dios sea sólo una.
El fallo ocurrió...a manera inesperada, sin base sólida, golpeada y despiadada.
Los días a raíz de ello me han desconcertado y no encuentro respuesta lógica aún.
Amaneció este sábado quince de junio, frío, traía consigo el gélido viento con malas noticias y actos raros, aún no los entendía.
Mientras las cosas parecían ir normal en la mañana, un saludo común, de beso en mejilla y ligero abrazo, te conté mi pequeño incidente en auto y escuchaste paciente.
Ortografía cansada noté en tu cuaderno, allí comencé a ver algo extraño, enseguida sabía que al final de ese día no nos veríamos fuera de clase.
Ratifique mi pensar, haciendo el vago intento de invitarte a salir cuando sabía que no se podría.
Que tienes, que paso, algo va mal; palabras que te lance en el estacionamiento.
Unicamente pienso en "cosas" del trabajo, mi familia, la escuela, etc; respondiste.
Error mío al tratar de besarte, lo admito y me disculpo, no pensé empeoraría más la situación, no pensaba correctamente.
Noche fue y alrededor de las once, me plasmaste tu confusión, tu desacuerdo en todo esto, los besos fuera de lugar sin ser formales y mil cosas más.
Orgullo, tristeza, soledad y malos recuerdos me abarcaron de nuevo, clara confusión de parte de los dos y el miedo que tengo por no saber el proceder de tu frialdad, tal vez tengas es mismo miedo que yo.
Siento esta situación rara; he pensado en mil cosas, duermo menos de lo habitual leyendo y releyendo nuestra última conversación al respecto.
Tome la decisión de no fastidiarte con todo esto hasta nuestro próximo encuentro.
Estas palabras (largas), liberan mi sentir en muchos aspectos; pero hay en ellas, trastocando el fondo, lo que realmente quiero.
No se en que disposición te encuentres a estas alturas, o si al menos no te dio weba leer todo esto.
Es sencillo lo que quiero; pero a la vez complejo, ya que esta partida no la tomo sólo.
Mayra, eres ese nombre que dieron tus padres, que busco para referirme siempre a la mujer que ha de ser mi pareja.
Oraciones, plegarias, peticiones o como quieras llamar; he lanzado para que por fin nos encontremos en el momento que queremos.
Siendo la pareja adecuada, el complemento mutuo y el pensamiento continuo en el otro.
.....no me quedan más pensares, sólo esta espera de saber que decides a mi propuesta ya escrita en el cuerpo de este escrito.
Te quiere sincero, Gustavo.
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